El plástico es un elemento que se encuentra en cualquier situación o espacio de nuestra vida cotidiana desde hace muchos años. Es práctico y accesible, lo que hace que su consumo sea masivo. Pero también trae sus consecuencias. A raíz de estudios recientes, este material podría generar riesgos en la salud de las personas.
¿Qué son los microplásticos?
Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico, de menos de 5 milímetros de tamaño, que se originan a partir de la degradación de productos plásticos más grandes o son fabricados directamente en este tamaño.
Estos pueden generarse en múltiples fuentes: cosméticos, ropa sintética, neumáticos y la degradación de bolsas de basura.
Microplásticos en nuestro cerebro
Según recientes investigaciones científicas, estos microplásticos ya han sido encontrados en determinados órganos de animales y también de personas, como pulmones, intestinos, hígado, sangre, testículos e incluso semen.
En el ámbito científico se creía que la barrera hematoencefálica protectora del cuerpo podría mantener las partículas fuera del cerebro. La novedad es que los microplásticos ahora fueron hallados también en el cerebro.
Investigadores en Brasil y Alemania detectaron estas partículas microscópicas alojadas en el cerebro humano. De 15 personas investigadas mediante una biopsia, en 8 se hallaron estas partículas dentro de los centros olfativos de su cerebro, en el bulbo olfativo.
Según el estudio realizado y publicado en la revista JAMA Network Open, existe “una vía potencial para la translocación de microplásticos al cerebro” a través del bulbo olfativo.
El material encontrado en casi el 44% de los casos era polipropileno, que es uno de los plásticos más usados y que se encuentran fácilmente en la vida cotidiana. Para los investigadores esto sugiere que “los ambientes interiores son una fuente importante de microplásticos inhalados”.
¿Cómo llegan estos microplásticos al cerebro?
Los investigadores explican que es a través de la interacción entre la mucosa nasal que se encuentra fuera del cerebro y el líquido cefalorraquídeo, que se puede permitir la entrada de estas partículas en el bulbo olfativo a través de pequeñas “perforaciones” en las estructuras óseas que se encuentran en esta área.
¿Pueden ser riesgosos los microplásticos en nuestro cerebro?
Los investigadores aún no tienen total certeza de las consecuencias de esta situación pero mencionan lo siguiente: “Teniendo en cuenta los posibles efectos neurotóxicos causados por los microplásticos en el cerebro, y la contaminación ambiental generalizada con plásticos, nuestros resultados deberían aumentar la preocupación en el contexto de la creciente prevalencia de enfermedades neurodegenerativas” como el Parkinson, la ELA y otras enfermedades”
Fuentes: Infobae, Ámbito financiero.