¿Qué es el colesterol?
El colesterol es una sustancia grasa presente en el cuerpo que es esencial para el funcionamiento normal de las células, la producción de hormonas y la digestión de alimentos. Sin embargo, niveles elevados de colesterol en la sangre pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como ataques al corazón o accidentes cerebrovasculares.
Las lipoproteínas son partículas pequeñas y redondas formadas por lípidos (grasas) y proteínas. Estas partículas transportan el colesterol en la sangre y por todo el cuerpo. Existen dos tipos de lipoproteínas:
- lipoproteína de baja densidad (LDL), también denominado colesterol “malo”
- lipoproteína de alta densidad (HDL), también denominado colesterol “bueno”
A pesar de que el “colesterol bueno” ayude a eliminar el colesterol del organismo y así mantener las arterias sin obstrucciones, los especialistas buscan derribar este mito implantado. De lo que se trata es de disminuir los niveles de colesterol en su totalidad y en el menor tiempo posible para preservar la salud del paciente.
Niveles de colesterol recomendados
Los valores normales del colesterol se deben considerar en función de la presencia de otros factores de riesgo cardiovascular, lo que se denomina riesgo cardiovascular global.
A las personas que no cuenten con factores de riesgo y no posean enfermedades cardiovasculares, se les puede evaluar como normales sus valores de la siguiente manera:
Colesterol TOTAL
Normal: menos de 200 mg/dl
Normal-alto: entre 200 y 240 mg/dl. Se considera hipercolesterolemia a los niveles de colesterol total superiores a 200 mg/dl.
Alto: por encima de 240 mg/dl
Colesterol LDL
Pacientes con enfermedad cardiovascular: cLDL <55mg/dl
Personas sin enfermedad cardiovascular ni factores de riesgo: cLDL<160 mg/dl
En el resto de personas deben individualizarse los valores considerados como normales
Colesterol HDL
Normal: superior a 35 mg/dl en el hombre y 40 mg/dl en la mujer
Factores que influyen en el aumento del colesterol
Los niveles altos de colesterol que afectan la salud de una persona pueden tener varias causas. A continuación listamos algunas:
- Estilo de vida: tipo de alimentación, tabaquismo, consumo de alcohol, estrés, sedentarismo
- Antecedentes familiares
- Edad: es más frecuente encontrar niveles altos de colesterol LDL entre los 40 y 59 años
- Sexo biológico: los hombres tienen mayor tendencia a ser afectados. Las mujeres pueden tener más riesgo durante el embarazo y después de la menopausia.
- Obesidad
- Medicamentos usados para otros tratamientos: por ejemplo, algunas pastillas para el acné, anticonceptivos o cortisona.
Prevención del colesterol alto
La prevención es fundamental para mantener una buena salud cardiovascular. En el siguiente listado dejamos algunos consejos prácticos que pueden ayudar a mantener los niveles de colesterol bajo control:
Dieta saludable
- Reducir el consumo de grasas saturadas y trans, presentes en alimentos como carnes rojas, productos lácteos enteros y alimentos fritos. En su lugar, optar por grasas saludables como las que se encuentran en el aceite de oliva, los frutos secos y el aguacate.
- Aumentar la ingesta de fibra soluble, que ayuda a reducir el colesterol LDL (“malo”). Se puede encontrar en alimentos como avena, frutas, verduras y legumbres.
- Incluir pescado en la dieta, especialmente aquellos ricos en ácidos grasos omega-3, como el salmón y el atún, que ayudan a mejorar la salud del corazón.
Peso saludable
- El sobrepeso o la obesidad pueden elevar el colesterol LDL y reducir el HDL (“bueno”). Mantener un peso saludable a través de una dieta balanceada y ejercicio regular es esencial para prevenir el colesterol alto.
Realizar ejercicio regularmente
- Hacer al menos 30 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días de la semana puede ayudar a aumentar el colesterol HDL y disminuir el LDL. Actividades como caminar, nadar, andar en bicicleta o correr son excelentes opciones.
Evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol
- Fumar reduce el colesterol bueno (HDL) y daña las paredes de los vasos sanguíneos, lo que facilita la acumulación de placas. Dejar de fumar tiene múltiples beneficios para la salud, incluyendo la mejora de los niveles de colesterol.
- El consumo moderado de alcohol puede aumentar el HDL, pero en exceso tiene efectos negativos en la salud. Lo recomendable es no superar una copa diaria para las mujeres y dos para los hombres.
Limitar el consumo de azúcar y carbohidratos refinados
- El exceso de azúcar y carbohidratos refinados, como los presentes en productos de panadería, refrescos y golosinas, puede elevar los niveles de triglicéridos y aumentar el riesgo de colesterol alto.
Realizar chequeos médicos regulares
- Es importante hacerse análisis de sangre periódicos para controlar los niveles de colesterol y detectar cualquier problema de manera temprana. Si el paciente ya tiene niveles elevados, deberá seguir las recomendaciones de su médico para mantenerlos bajo control.
Mejorar nuestra dieta puede mejorar nuestro bienestar
Según Arthur C. Brooks, experto de Harvard, la “dieta de la felicidad” implica que el bienestar va más allá de la nutrición física. Comer en compañía, disfrutar los alimentos y crear recuerdos son claves para activar áreas cerebrales responsables del placer. Brooks destaca los “tres macronutrientes de la felicidad”: disfrute, satisfacción y propósito.
El experto también explicó:“Investigaciones realizadas en Asia muestran que la felicidad aumenta cuando las personas comen juntas, y el placer se incrementa cuando se saborean los recuerdos de comidas pasadas. Por lo tanto, para ser más feliz, haz de comer una experiencia social y memorable con la mayor frecuencia posible”, según se cita en el sitio Infobae.
FUENTES: Mayo Clinic, Fundación del corazón, clinicbarcelona.org, infobae.