De acuerdo al análisis de expertos en salud y longevidad, para el correcto funcionamiento de procesos biológicos esenciales del cuerpo humano, el sueño cumple un papel esencial.
Pero ahora no sólo cobra relevancia en relación a la cantidad de horas de descanso y la calidad, sino que además debemos tener en cuenta la regularidad al momento de despertar.
Mantener un horario determinado
Aunque no hay una hora especial para despertarse, mientras la persona duerma entre siete y nueve horas, lo que importa es que se mantenga un mismo horario para levantarse. Nuestro cuerpo funciona con ritmos circadianos, los cuales cumplen la función de regular no solo el ciclo sueño-vigilia, sino también el metabolismo, la función hormonal, el apetito, nuestro estado de ánimo, la temperatura de nuestro cuerpo y la función cognitiva.
Helen Burgess, codirectora del Laboratorio de investigación del sueño y de los ritmos circadianos de la Universidad de Michigan, explica que despertarse a una hora constante puede ayudar a que estas funciones corporales funcionen correctamente, según cita el New York Times.
Asimismo, de acuerdo a un estudio publicado en la revista Sleep, la observación de los expertos es que las personas que mantienen una rutina de sueño constante, lo que implicaría acostarse y levantarse todos los días a la misma hora, inclusive los fines de semana, experimentan una “mortalidad por cualquier causa significativamente menor”.
¿A qué hora me despierto?
Según la ciencia, para prolongar la longevidad, se sugiere levantarse entre las 5:00 y las 7:00 am, siempre que la persona haya podido dormir entre 7 y 9 horas. Este horario se relaciona con la fase final del sueño, en la cual el cuerpo se prepara para la vigilia.
Lo importante es mantener una constancia en la hora de despertarse y que el ciclo de sueño no tenga cambios significativos. Por ello, lo que se sugiere, es que aún los fines de semana las personas mantengan sus horarios para levantarse para no generar modificaciones en sus ciclos circadianos.
Cómo dormir mejor
Según lo que indica el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, estas serían las recomendaciones para lograr un buen descanso:
- Seguir un horario de sueño. Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana.
- Hacer algo de ejercicio todos los días. Pero no cerca de la hora de dormir.
- Salir al exterior. Tratar de obtener luz solar natural durante al menos 30 minutos todos los días.
- Evitar la nicotina y la cafeína. Ambos son estimulantes que lo mantienen despierto.
- La cafeína puede tardar de seis a ocho horas en desaparecer por completo.
- Tomar siestas de corta duración y antes de media tarde para no acercarlas al horario de descanso nocturno.
- Evitar el alcohol y las comidas abundantes antes de acostarse. Ambos pueden impedir un sueño reparador y profundo.
- Limitar los dispositivos electrónicos antes de acostarse. Intentar leer un libro, escuchar música relajante u otra actividad relajante.
- Crear un buen ambiente para dormir. Mantenga una temperatura fresca si es posible.
- Deshágase de las distracciones de luz y sonido. Oscurezca el ambiente. Silencie su celular.
- No quedarse en la cama despierto. Si no se puede conciliar el sueño después de 20 minutos, levantarse y realizar una actividad relajante hasta que vuelva a sentir sueño.
- Consultar a su proveedor de atención médica si nada de lo que intenta hacer para dormir le ayuda. Ellos pueden determinar si se necesitan más pruebas. También pueden ayudar al paciente a aprender nuevas formas de manejar el estrés.
Fuentes: Infobae, nytimes.com, eldestapeweb.com, salud.nih.gov